Creo que la primera pregunta que habría que responder es si ¿Ha sido un buen año? Pues ha decir verdad ha tenido muchas cosas buenas, pero a pesar de esto no lo enmarcaría en "un buen año". Aunque claro, tampoco lo metería en un mal año. Podríamos dejarlo simplemente, en "un año". No obstante, hay algunas cosas que no las cambiaría aunque mejorara. De todas formas, lo de "bueno o malo", depende tanto de como miramos nosotros, que es difícil cuanto menos, coincidir en opiniones, en valores. Para ello habría que evaluar con la misma tabla de puntos y eso, es como poco, muy complicado.Buscando similitudes con otros años diría que se parece demasiado a 2008. Mi estado de ánimo al finalizar este año se parece bastante al que tuve durante gran parte de ese. Debería pararme a pensar un poco porque la verdad, no sé si tendrá que ver con que sean años pares ¿Quién sabe? Y si miramos los estados de ánimo como una función seno con sus valles y mesetas, creo que ahora ando por un valle y un poco perdido, pero bueno, ya subiré como la función en cuestión. O eso espero.
¿Qué cosas me ha traido el año que hemos dejado atrás? Pues creo que lo más importante han sido algunas sorpresas que he tenido, así como un cúmulo apañado de buenos recuerdos. He tenido algunos momentos de fallos de voluntad que no me esperaba o, tal vez sí. Y poco más. En verdad que no ha habido demasiados cambios en este 2010. Sí que es cierto que me he encontrado con que he tenido algunos meses en los que las entradas se han disparado y eso no me pasaba desde hacía un tiempo. Tanto que he llegado a superar con creces mi máximo de entradas, que curiosamente se produjo en 2008. Una sutil coincidencia supongo. También se las ha apañado para reforzar el sentido del nacimiento de este blog, que curiosamente estaba empezando a plantearme la posibilidad de que estuviera equivocado, pero no. Supongo que esperar un error de esas dimensiones sería demasiado. Algo positivo ha sido el conocer un poco más sobre mi mismo e, incluso, sobre otras personas, lo que nunca está de más. Sí que es cierto que 2010 me ha dejado con ganas de que el 2011 pase relativamente rápido y no acabo de entender porqué, pero tengo esa sensación en alguna parte de mi cabeza...
En fin, podría alargar esta entrada hasta los 365 párrafos, y cada uno con como poco 24 puntos, pero tampoco es plan. Ahí queda el 2010 con sus particularidades, con sus cosas, unas "pa allá y otras pa acá". Y allá vamos ahora, navegando en el río del 2011 que ni sé dónde me lleva ni sé dónde termina. Simplemente me dejo arrastrar por la corriente, con la esperanza de alcanzar el siguiente recodo y que aún falte mucho para llegar al mar.
2 comentarios:
la verdad es feo tener que hacer un balance sobre la vida de uno mismo al acabar los años, la sensacion de avion en picada cada vez es mas grande y la necesidad de esperar un cambio nos abondona.
Hi,
yo no creo que sea feo hacer balance, además, "no siempre se hace" y lo pongo entre comillas porque antes o después terminamos haciéndolo. Aunque sí que te doy la razón en eso de la sensación de caer y que cada vez el esperar un cambio nos va dejando más atrás. Pero bueno, sabiéndolo, podremos intentar al menos, hacer frente a esa desidia que intenta vencernos.
Un saludo, y gracias por el comentario Gabryel.
Publicar un comentario en la entrada