Cuando el atardecer
del día se convierta
en fría noche...
Cuando oiga susurrar
a la pálida dama
suavemente mi nombre...
Me sumiré tranquilo
en profundo sueño.
Rápido acudiré
a su llamada.
Y no despertaré.
Sin calor estaré.
Mis ojos mirarán sin ver.
Escucharé sin oír.
Y mi pecho no se moverá
Y de esta vida
no sabré nunca más.
Os ruego que
por mi no lloréis.
Por mi no sufráis.
Y que no vayáis
a verme cuando
yo no pueda veros.
Que no me digáis
adiós cuando no os oiga.
No os reunáis ante
un yo sin vida.
Formad todos juntos.
Reuniros por vosotros.
Y formad una fiesta.
Y poned una copa.
Y llenadla por mi.
Que estaré con vosotros.
Y cuando acabe
acabe el todo.
Si existe el otro ser.
Allí os esperaré
con una copa de bienvenida.
Y volveremos a reír juntos.
Como si nunca me hubiera ido.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada