24 junio 2011

Embrujo

Lo tenía todo preparado: el fuego, la cinta negra, el mechón de cabello, la foto, la grasa de caballo, la canela y la pimienta, así como un poco del polvo de la luna...

Las lenguas de fuego de la fogata bailaban con aquellos movimientos sobrenaturales e hipnóticos. Se notaba la fuerza creciente en ellas conforme se acercaba el momento. Pronto sería la media noche. La media noche de verdad, no la que los mortales seguían con sus relojes estúpidos. Pronto sería el momento en el que las puertas entre los mundos se abrirían y entonces tendría acceso, por fin, al poder, el poder para llevar a cabo su deseo.

Uno por uno echó los objetos al fuego que desaparecieron consumidos y convertidos en ceniza. Mientras hacía esto entonó un cántico de palabra santiguas aprendido durante la última década. Cuando terminó observó como su sombra se alargaba y retorcía para después separarse de su cuerpo. La oscuridad la enguyó y el hombre sonrió. Pronto, muy pronto ella estaría en sus brazos y jamás los abandonaría, al alba sería suya.

El amanecer llegó y le temó por sorpresa. Un sudor frío comenzó a recorrerle por la espalda. El primer rayo de luz golpeaba la arena, justo donde el agua la lamía. Y poco poco a poco avanzó hacia él. No podía escapar. Miró a su alrededor con angustia. En sus brazos no tenía a la mujer que deseaba y su sombra tampoco aparecía.

La luz tocó su cuerpo, que comenzó a transformarse en sal, poco a poco. En un minuto quedó una perfecta estatua blanca que antes había sido un hombre. La marea, que subía más rápido de lo normal y seguía a la luz, besó sus pies que comenzaron a disolverse. En poco tiempo la estutua salada del brujo se consumió en el agua del mar.

Y así es como cuentan las leyendas el porqué el mar es salado. Las aguas de los oceanos están repletas de brujos que quisieron con magia comprar aquello que era imposible comprar. Y les ocurrió lo que ninguno quiso entender de las advertencias. Si la luz de sol alcanza a una criatura sin sombra, entonces ésta se convertirá en sal. Así ha sido y así será. Y el mar será salado mientras cada año haya magos que quieran comprar con magia el corazón de otras personas, porque ellos no aprenden que el corazón de otro ser humano no puede ser atado mediante magia. Va contra las leyes impuestas por los dioses. Así que es amarga la canción de estos brujos, sólo la opción del amargo olvido o el de una desaparición salada...

2 comentarios:

unpaulblog dijo...

Me ha gustado, creo que pequeñas fábulas de este tipo hacen mucho bien a lectores con ansia de mar (aunque esté tan salado).

Oiga, que alguien me ha robado mi sombra esta noche...

Urobros dijo...

Jejeje :) Me alegro de que te haya gustado.

Pues, déjame que consulte el grimorio a ver qué se puede hacer... Por ahora cuidado con el sol, que o te conviertes en sal o acabas en "Nunca Jamás".

Información al Navegante:

Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!

Geo-Mapa...

...