Llevo unos días, entre el blog y el facebook, poniendo frases y párrafos que hablan de toma de decisiones, de lógica, de sentimientos, de miedos. Pero no he detallado en ningún momento el motivo de tales palabras, hasta ahora. El viernes pasado nos echaron del trabajo, a algunos, ya que donde trabajo somos muchos: unos pocos funcionarios y, los que más, empleados subcontratados, eso sí, hay varias empreas. La cuestión es que a algunos nos tocó, porque el contrato se terminaba, ir a la calle, para que nos volvieran a contratar (¿por suerte?) en las mismas condiciones que estábamos. La empresa, o empresas, debería decir, unidas en una UTE, son las mismas ahora que antes. Sólo se han cambiado de CIF (por medio se oye que ha habido una compra de una de ellas por parte de otra)
La cuestión es que un tío con seis meses de experiencia valía 20000 € hace 4 años, y ahora vale "lo mismo". Porque ya nos han asegurado que no van a subir ni un duro. El contrato nuevo es por un año y medio, prorrogable un año y otro (y si como hay cambio en la Junta de Andalucía como se ve más que probable, la cosa está aún más llena de incertidumbre) El tema es que sé que como mucho son 3 años y medio lo que me restaría para estar en las mismas condiciones que hoy, eso sí, con 32 tacos y medio, en vez de 29 y unos pocos meses.
Aún no hemos firmado el contrato nuevo, no sé si será hoy, o tal vez mañana. La cuestión es que mientras no llegue el momento inevitable de echar la firma, me planteo qué hacer, si firmar o no. Tal y como están las cosas dejar un trabajo parece una locura, pero por otro, sé que esto es "Pan pa hoy y hambre pa mañana", o no, porque nunca se sabe. Si no firmara podría dedicarme a formarme en idiomas de verdad estando unos meses por allí fuera y mientras decidir qué hacer, qué quiero con mi vida. Sí, puede parecer que con un curro también puedes hacerlo, pero creo que cuesta más, prueba de ello es estos últimos años. Por un lado no me gustaría irme demasiado lejos, por lo que me queda la opción de unas opos, por otro, me dan ganas de mandarlo todo a la porra y largarme fuera y ya veremos si vuelvo.
La cuestión es que se plantea un tanto difícil: no es fácil decidir, ambas opciones son válidas y razonables. Lo que no consigo discernir es si en los dos casos tendré las fuerzas para coger las riendas de mi vida. Uno por ser "un campo de minas" y otro "por ser más seguro". Llevo dándole vueltas a la cuestión desde el viernes por la tarde, son ya cuatro días y medio y me queda poco para tener que decidir de verdad, de lo que haga hoy, pensándolo fríamente, pueden depender los próximos años de mi vida o, inlcuso, mi vida (y no sólo eso, sino que en parte, a día de hoy, no queda más remedio que echar una mano en casa)
Creo que dejar un trabajo, tal y como está la cosa "es una locura", pero también suele ser una locura agarrarse a un clavo ardiendo que sabes que, antes o después, todo pinta a que se descolgará y te dejará caer.
Así que ahí ando, pensando si hacer un alto y decidir sobre mi vida o si simplemente seguir como hasta ahora, esperando ser capaz de evitar que la rutina me coma y hacer lo mismo, discernir qué.
Tal vez hoy sea el día que me toque decidir a este respecto, o tal vez sea mañana, pero pronto. Decidir equivale a echar una firma o no. El aliento ácido de la decisión está ahí.
Sí, algunos pensaréis que para dejar un trabajo siempre hay tiempo, yo me digo lo mismo, pero la diferencia es que hoy cobraría paro y me podría mantener unos meses buscando, formándome, y sí, descansando, sin tocar demasiado lo ahorrado. Y sé, que si sigo aquí, en año y medio o, a lo peor, en tres y medio, volveré a estar con la misma decisión o, a lo mejor, directamente en el paro; eso sí, más viejo.
En lo más inmediato, lo que más me fastidia de todo esto es que me ha afectado a un examen y me va a afectar a otro. En fin. Simplemente, "Ç'est la vie" y como todos sabemos: "La vie", no es fácil.
08 junio 2011
¿Lógica, Miedo? ¿Decisiones?
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Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!
2 comentarios:
Las decisiones que llevan consigo cambios sustanciales nunca han sido fáciles de tomar.
Hoy por hoy, como tu bien dices, al estar tan mal lo del trabajo, lo más normal sería coger este contrato sin dudarlo. Sin embargo, si tu lo dudas (tanto) es porque quizás te estás dando tú solo la respuesta a que necesitas un cambio.
Has mirado ofertas en ciudades como Málaga, Sevilla o Valencia?
Un besote.
Que necesito un cambio lo sé :) Me resulta evidente desde hace bastante tiempo, pero por otro lado la pregunta es: ¿puedo permitírmelo? Lo cierto es que ahora sí... Pero sería como si navegando viera el cielo oscuro, la mar revuelta, todo al norte y, aún así, a pesar de los signos de adevertencia me metiera de lleno en ella. Si al final la atravesara y capeara el temporal, no habría problema, sería genial, pero la posibilidad de naufragio es alta.
Por el otro lado, puedo mantener el rumbo, que sé que no me asegura que la tormenta no me alcance y que también puede llevarme a ella, sólo que más tarde... En definitiva, supongo: Vida
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