20 junio 2011
Rel 1
Lo cierto, lo únicamente cierto, es que nunca te quise. Nunca. Ni tampoco te quiero ahora. Y estoy seguro de que tampoco te querré en el futuro. Pero aún así, no puedo evitar engañarme, cada noche, mientras estoy en tus brazos y, hoy; hoy sé que tampoco seré capaz de salir de la cama, abandonar tu calor y decirte: adios...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Información al Navegante:
Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada