27 julio 2011

Lectura...

Se puede decir que "estoy con dos libros a la vez" cosa poco usual en mi. La cuestión es que, tras un montón de tiempo sin leer con "demasiada asiduidad", me he reenganchado al goce de la lectura.

Uno de los libros que estoy "leyendo" es "Die Unendlische Geschichte", o lo que viene a conocerse en español por "La historia Interminable". En su día ya me la leí pero no en su versión original, así que casi que es un libro nuevo (y me está costando horrores. Hay 20000 millones de palabras que desconozco y expresiones bien raras. Este Michael Ende, pero bueno, al menos aprendo algo) Y el otro es uno de una saga de libros basada en un regimiento de la Guardia Imperial, del universo del Warhammer 40000, un juego de mesa con miniaturas. Es desde luego una lectura ligera.

La cuestión es que, pensándolo detenidamente, cuando un libro te engancha es terrible. Parece como si te hubieran puesto unos grilletes y no pudieras moverte. Cada pasar de página es una acción tensa y anhelada. Puedo, y lo he hecho, pegarme atracones de series, de películas... pero ninguno de estos se asemeja a la sensación de un atracón de lectura. Y es que leer "cansa" y "agota". Leer es más que estar sentado, requiere un esfuerzo consciente e inconsciente básicamente constructivo. Cada palabra que leemos es una llave que abre una puerta tras la que se esconde una imagen, una pieza de un puzzle que debemos montar. Mientras leemos, pensamos, imaginamos, soñamos y, por qué no, "vivimos lo que viven los personajes".

Siempre he sentido que al leer uno "forma parte de la historia", pero no así viendo una película o una serie. Tal vez sea así porque es "como me han querido vender los libros", "como me han motivado para leer", pero sea como sea, para mi es un hecho que esto sucede y, por eso, un libro que me guste, que me apetezca, siempre será más magnético que cualquier otra cosa.

Siguiendo al hilo de la historia interminable... Viendo una película o una serie, nunca se me ha pasado el tiempo fugaz o, se ha detenido o, se me ha pasado, por ejemplo, la hora de comer, de cenar e incluso de dormir... Siempre de forma involuntaria, siempre abstraído. Y si esto es así es porque, definitivamente, cuando caemos en las garras de un libro, viajamos a algún lugar del que hemos de volver en algún momento.

Información al Navegante:

Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!

Geo-Mapa...

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