Esto ha sido una prueba de cuento improvisado, contado del tirón y como iba saliendo. De hecho slvo quitarle el ruído "blanco", no le he hecho nada más, por eso que se oigan los cortes del encendido y el apagado del micro. Espero que os guste.
13 diciembre 2011
Audiocuento... Improvisado
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09 diciembre 2011
Pensando...
Ayer me llegaba un correo electrónico de un compañero de trabajo con el siguiente enlace: http://www.escuelasinwifi.org/index.html leyendo por encima no pude evitar acordarme de la entrada que leí hace ya unos meses en un blog. El tono de la misma me gustó bastante e iba sobre el tema de las radiaciones de móviles y demás "paranoias" mediáticas, por lo que hay cierta "concordancia", o por lo menos hay una "base común", con el tema.
Como viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, las noticias se dan de forma alarmista o, no se dan, o se dan pero sesgadas. Leed lo que se dice en ambos sitios y pensad un poco sobre el tema.
A mi la sensación que se me queda es un poco de "¿Y entonces a quién creo?". Pues ahí, amigos míos, reside el "quid" de la cuestión y es que es tan fácil informar que la información en sí misma se ha convertido en una herramienta de desinformación. ¡Qué molón queda esto!
De todo esto lo único que concluyo es que hay a quien le gusta "alarmar" y "tergiversar" y que "organismos oficiales" como puede ser la OMS (Organización Mundial de la Salud) tiene como que poca validez, porque eso de "lo ponemos aqui porque no hay pruebas concluyentes..." me suena a una falta de seriedad que no veas, ya que lo siguiente que me viene a la mente es "ni las vamos a hacer, sea que descubramos algo (o nada) y nos cuelguen por ello. Pero vamos, que a mi no es la primera vez que me suena lo de la OMS a "tontás". Y hablo del Instituto, cuando leí la definición de Salud por la OMS:
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
No pude dejar de pensar: "pues entonces con salud debe de haber muy pocas personas en el mundo... Porque eso de completo me suena a demasiado".
Como sea, no es mi intención, criticar ni menospreciar a la OMS ni ningún otro organismo. Sólo reflejar el hecho de que a estas alturas de la película cuesta un montón "creer" o "confiar" en alguien.
Se habla muchísimo de los efectos cancerígenos producidos por la contaminación electromagnética, pero hay otros muchos tipos de contaminaciones que, desgraciadamente y en mi opnión de observador y de aplicador de la lógica, ya que ni soy médico, ni biologo ni nada por el estilo, también afectan al ser humano y su salud y, nadie dice nada. Supongo que porque no es tan "mediático". Por ejemplo, la contaminación acústica que hay en las grandes ciudades. Y es que en según qué sitios resulta muy difícil descansar por las noches por ruídos y la falta de descanso tiene asociadas muchas patologías también. Y no hablemos ya de las emisiones de fábricas y vehículos...
Tal y como hablo parece que la única solución sea volvernos a la edad de piedra para poder estar libres de todos los pelígros que nos acechan, pero tampoco es eso. Bastaría, simplemente con que valiera más la vida humana que los pingües beneficios, fueran los que fueran, pero en ese caso, desgraciadamente, viviríamos en otro mundo o, puede que incluso, otro Universo. Aunque me voy a permitir que sólo sería cuestión de vivir en un futuro muy muy lejano.
Como sea, no queda más remedio que leer, leer y leer, para intentar sacar algo medianamente veraz de entre toda la maraña de basura que nos sueltan ya sean los "pro y los contra".
Como viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, las noticias se dan de forma alarmista o, no se dan, o se dan pero sesgadas. Leed lo que se dice en ambos sitios y pensad un poco sobre el tema.
A mi la sensación que se me queda es un poco de "¿Y entonces a quién creo?". Pues ahí, amigos míos, reside el "quid" de la cuestión y es que es tan fácil informar que la información en sí misma se ha convertido en una herramienta de desinformación. ¡Qué molón queda esto!
De todo esto lo único que concluyo es que hay a quien le gusta "alarmar" y "tergiversar" y que "organismos oficiales" como puede ser la OMS (Organización Mundial de la Salud) tiene como que poca validez, porque eso de "lo ponemos aqui porque no hay pruebas concluyentes..." me suena a una falta de seriedad que no veas, ya que lo siguiente que me viene a la mente es "ni las vamos a hacer, sea que descubramos algo (o nada) y nos cuelguen por ello. Pero vamos, que a mi no es la primera vez que me suena lo de la OMS a "tontás". Y hablo del Instituto, cuando leí la definición de Salud por la OMS:
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
No pude dejar de pensar: "pues entonces con salud debe de haber muy pocas personas en el mundo... Porque eso de completo me suena a demasiado".
Como sea, no es mi intención, criticar ni menospreciar a la OMS ni ningún otro organismo. Sólo reflejar el hecho de que a estas alturas de la película cuesta un montón "creer" o "confiar" en alguien.
Se habla muchísimo de los efectos cancerígenos producidos por la contaminación electromagnética, pero hay otros muchos tipos de contaminaciones que, desgraciadamente y en mi opnión de observador y de aplicador de la lógica, ya que ni soy médico, ni biologo ni nada por el estilo, también afectan al ser humano y su salud y, nadie dice nada. Supongo que porque no es tan "mediático". Por ejemplo, la contaminación acústica que hay en las grandes ciudades. Y es que en según qué sitios resulta muy difícil descansar por las noches por ruídos y la falta de descanso tiene asociadas muchas patologías también. Y no hablemos ya de las emisiones de fábricas y vehículos...
Tal y como hablo parece que la única solución sea volvernos a la edad de piedra para poder estar libres de todos los pelígros que nos acechan, pero tampoco es eso. Bastaría, simplemente con que valiera más la vida humana que los pingües beneficios, fueran los que fueran, pero en ese caso, desgraciadamente, viviríamos en otro mundo o, puede que incluso, otro Universo. Aunque me voy a permitir que sólo sería cuestión de vivir en un futuro muy muy lejano.
Como sea, no queda más remedio que leer, leer y leer, para intentar sacar algo medianamente veraz de entre toda la maraña de basura que nos sueltan ya sean los "pro y los contra".
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06 diciembre 2011
La pluma de pavo reflejó la luz del pequeño farol que iluminaba el escritorio y emitió algunos destellos verdiazulados. Despacio, con mucho mimo, mojó la punta en el tintero para continuar escribiendo. Aspiró hondo mientras miraba sus trazos, su pulso ya no era como antes. Mojó de nuevo y miró de reojo la luz rutilante, encerrada entre cristales. Se quedó un momento con la vista fija en la llama, pensativo, y, después, prosiguió. Dejó la pluma sobre la mesa, a un lado de los folios, sopló sobre la tinta y se ajustó las lentes antes de empezar a leer lo último que había escrito:
Partida y adiós. La Comarca, después de que Frodo Bolsón la rescatara. Los amigos que se fueron. Los amigos que se quedaron.Por Samsagaz Gamyi
Sonrió satisfecho y cerró lentamente el libro. Aspiró el aroma de la piel roja de las tapas que mantenían aquella encuadernación y la acarició con una mano, despacio. El cuero rojo había perdido tras los años el brillo, pero ahora tenía un aspecto regio, sabio. Sin saber porqué lo abrió de nuevo y hojeó despacio. Allí estaba la letra errabunda de Bilbo y la escritura apretada y fluida de Frodo, y ahora, también la suya, aunque no había conseguido que fuera una letra tan bonita como la de aquellos dos. Sus ojos reposaron sobre el alféizar de la ventana, abierta para dejar entrar el frescor de las últimas noches de verano, y su mente vagó al pasado. Allí, también una noche, se podía decir que había comenzado su viaje cuando escuchó, a escondidas, la conversación entre el señor Frodo y Gandalf. Se dio cuenta de lo lejos que quedaba todo aquello y se preguntó por sus amigos, como había hecho cada noche en los últimos cinco años, desde que retomara la escritura de aquel libro que le dejara Frodo antes de marcharse. Había vuelto a escribir tras la muerte de su esposa Rosita. Una lágrima se derramó por su mejilla al recordar a su amada esposa.
Los gallos comenzaron a cantar poco antes del alba, aunque ya hacía mucho rato que estaba despierto. En verdad no había pegado ojo en toda la noche. A los pies de la cama reposaba una mochila preparada para el viaje.
El sol brillaba con intensidad entre las montañas, antes de dejarse ver por completo y el aire matutino aún tenía cierto frescor. Salió despacio, con su mochila al hombro y cerró la puerta de Bolsón Cerrado. En vez de tomar el camino principal se dirigió a la parte de atrás, donde había un magnífico jardín lleno de árboles gigantescos con hojas de un verde plateado increíble, el regalo de Galadriel a Sam, hacía ya también, demasiado tiempo. Aspiró con fuerza y la fragancia evocó aún más recuerdos. Avanzó, despacio, hasta las nudosas y enormes raíces de uno de los gigantescos árboles y depositó, sobre un pequeño montículo de tierra con una pequeña losa de piedra encima, una enorme rosa roja y espléndida. En la piedra, tallada, podía leerse la siguiente inscripción: “Mi preciosa Rosita”. Después de eso se dirigió a un palomar y tomó dos fuertes y jóvenes ejemplares, a los que ató dos pequeños mensajes en las patas. En uno de ellos podía leerse Gimli y en el otro Aragorn. Miró como las dos aves seguían juntas un trecho del vuelo y después se separaban, perdiéndose por completo de vista. Dejó la portezuela abierta para que el resto de aves pudieran salir si asó lo deseaban. Miró una última vez a su jardín, a Bolsón Cerrado y a la Comarca, antes de comenzar a caminar sin ya mirar de nuevo atrás.
Hacía más de una semana que dejara atrás Bolsón Cerrado, no pudo evitar preguntarse si alguno de sus hijos o nietos abría notado ya su ausencia y si habrían preparado una cuadrilla para salir en su búsqueda. Sonrió con melancolía mientras se sentaba bajo la sombra de una frondosa higuera. La mochila la dejó a un lado y el grueso bastón de roble con el que se ayudaba para andar, al otro. Tras descansar un rato, comenzó a preparar el fuego para cocinar un conejo que había cazado poco antes del amanecer.
El olorcillo de la carne asada aún estaba en el aire y Sam se encontraba recostado contra el tronco, medio dormido, mientras reposaba la comida, cuando le pareció escuchar una voz profunda y alegre que cantaba: ¡Hola, dol! ¡Feliz, dol! ¡Toca un don diló…! Se incorporó, tan rápido como se lo permitieron sus viejos huesos, con el corazón acelerado, y miró a su alrededor. Al cabo de unos minutos meneó la cabeza con melancolía, mientras pensaba que su memoria le había jugado una mala pasado, ya que por un momento habría jurado haber oído la voz de Tom Bombadil cantando aquella canción, cuando viajaba junto al señor Frodo, Merry y Pippin, por el Bosque Viejo, al comienzo de todo y no eran más que cuatro hobbits asustados. Al recordar aquello se sintió tan viejo como era. Había pasado tanto tiempo que todo lo ocurrido empezaba ya a ser una historia, un cuento.
Sam miró a su alrededor, a través de aquellas dos lentes de cristal que le ayudaban a ver ahora que su vista estaba mermada por la edad, y vio como las hojas comenzaban a amarillear en algunos árboles y como, poco a poco, en el suelo empezaba a tejerse ya aquel manto crujiente de marrones, ocres y rojos.
El olor a sal le llegó a la nariz y sintió sobre su cara algunas gotas de agua. Sam se estiró y se esforzó por mirar adelante. Allí, ante él, estaban los Puertos Grises, semiocultos por la bruma. Al fin había llegado.
La arena estaba fría aquella mañana de veintidós de Septiembre. Sam miró al agua y más allá, al horizonte, esperando ver las velas de algún navío pero no vio nada. Sintió que el corazón le daba un vuelco.
Las horas pasaban y el sol cada vez estaba más cerca de dejar paso a la noche y sobre el agua no se vislumbraba ninguna nave. Suspiró mientras unas lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos. Desde que había muerto Rosita sabía que algún día tendría que ir a los Puertos, lo sentía en sus huesos, en su alma, y allí se encontraría con Frodo, con Bilbo, incluso con Gandalf; pero ahora temía estar equivocado.
Un suave toque en el hombro lo despertó. Sam abrió y cerró varias veces los ojos, adormilado, y se puso los anteojos. Ante él había alguien y tras la figura, se veían algunas luces y otras figuras. El rostro de Sam, lleno de arrugas por la edad, esbozó una amplia sonrisa e intentó hablar, pero no podía, las emociones se habían atorado en su garganta.
-Hola Sam-la voz era la del señor Frodo, que estaba igual de delgado que la última vez que lo viera, pero en su rostro ya no había atisbo de dolor, sólo se apreciaba una enorme paz.
- Maese Samsagaz,-se escuchó una voz grave a la vez que alegre, tras ellos.- ¿sólo pensáis saludar a Frodo?
Sam abrió los ojos de par en par, allí estaba también Gandalf, vestido de blanco, con su bastón del que salía una luz azulada.
-Lo sabía, sabía que tenía que venir y volver a veros.
-Feliz encuentro entonces.-bramó entre carcajadas Gandalf mientras tomaba entre los brazos a Sam con alegría.
-¿Y Bilbo?-preguntó.
-Te espera en la nave.-afirmó Frodo.
-¿Entonces puedo ir con vosotros?
-Así es, Sam, ha llegado el momento.
-Terminé el libro, Señor Frodo.
-Lo sé, Sam, lo sé Y ahora, vamos, hay tanto que tienes que contarnos.
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02 diciembre 2011
Historias cortas (I)
¿Cuánto tardé en darme cuenta de quién era Hugo realmente? ¿Y de lo que era? Demasiado, pero ahora que lo sé es un conocimiento vacío y maldito. Satisfacer aquella curiosidad sólo nos trajo a ambos desesperación. A él lo exiliaron, lejos de lo que era, y a mi me condenaron a sueños que en verdad no son sueños. Y es que, aunque la mayoría lo desconozcamos, existen seres que se hacen pasar por personas, y los hay de muchos tipos: en concreto, Hugo era un moldeasueños. Y estos son, en verdad, muy celosos de su secreto, tanto, que si un moldeasueños es descubierto es arrojado al limbo y la persona que lo descubrió, condenada. Y lo provoqué al indagar, intrigado por el misterio que rodeaba a Hugo. Ahora, sólo espero que la condena no sea para siempre y algún día vuelvan mis sueños-sueños y Hugo pueda dar de nuevo formas oníricas a las personas.
Mientras tanto, me arrojo a la cama con miedo, porque ya sé cual será mi sueño sin sueño.Ya lo sé...
Mientras tanto, me arrojo a la cama con miedo, porque ya sé cual será mi sueño sin sueño.Ya lo sé...
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Información al Navegante:
Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!