03 enero 2012

Meditabundeando...

Me surge en ocasiones el dilema de si merece la pena saltarse la forma en la que uno está convencido que éstas deben hacerse, porque así es como quiere y necesita que se hagan, en pos del deseo y la necesidad de querer que se hagan, pero entonces, cómo justificar una larga espera para alcanzar ese cómo ¿De qué manera se puede evaluar si es más importante el cómo que el qué? ¿Lo pasivo que lo activo o, viceversa? ¿Cómo conseguir separar algo que, en realidad, entiendes como un único núcleo? Y lo peor de todo, es que da la impresión de que será imposible que ambas cosas, únicas y separadas, pero a la vez atómicas, puedan converger. ¿Y cómo vencer a esa sensación de que todas aquellas decisiones que se tomaron fueron las equivocadas porque fueron las que llevaron hasta ese punto?

Información al Navegante:

Quiero pedir al lector que pueda visitarme arrastrado por la fuerza de la espiral, que cuando lea algo en este blog sea consciente de que muchas entradas son escritas rápidamente y no realizo sobre ellas un minucioso examen de corrección ortográfica o gramátical. Aunque sin duda intento, dentro de lo posible, escribir sin errores de este tipo. Por ello estaré muy agradecido a todo aquel que se tome la molestia de indicarme cuando ha detectado algún fallo y también le pido, que por favor, no tome nada de lo que aquí se lea como lo correcto. Muchas gracias y ahora: ¡Disfruta perdiéndote entre Espirales!

Geo-Mapa...

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