Cabal, Cábala, Cabalístico...
Palabras que seguro guardan una raíz común, en algún momento debieron compartir algo de significado pero que hoy día la verdad distan bastante, por no decir que se prestan a cierta antonimia.
De lo perfecto, completo y exacto pasamos al misticismo casi como pasamos de la luminosidad del día a la penumbra de la noche. ¿Y qué es todo esto? Ni más ni menos que una analogía que representa un vaivén, un cambio brusco, pero de esos en los que lo esencial se mantiene igual "CABAL"+0 ó "+1...3...+"
Y siguiendo con lo análogo (que no analógico) podría decir que por lo Cabal y las Cábalas de mi vida me siento como una bola de "Pinball", sufrida ésta en cientos de vaivenes a lo largo de su vida. Si bien siempre termina en el mismo lugar, ahora mismo no sé donde se encuentra mi casilla de salida o de entrada, según queramos verlo.
Hay cosas de las que hablamos a muchos niveles y de las que todos tenemos nuestra propia idea común (es decir, es propia, pero la mayoría de los otros piensan parecido o casi igual) Este es el caso del cansancio, que podría decirse que es: anímico, mental o físico. Normalmente unos llevan a otros (generalmente los dos primeros se influyen entre ellos a veces y siempre al último, por suerte no es recíproco. El físico muchas veces, incluso, redunda en descanso del anímico y el mental)
